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Carro vacío

CATACUMBAS DE GREYHSKULL (1)

Hace unos meses se celebró un extraño acontecimiento donde decenas de librerías especializadas en cómic regalaron miles de cómic gratis y que se llamó "Día del Cómic Gratis Español".

Y en medio de todo ese remolino de algarabía y desenfreno comiquero, Norma decidió editar dos adelantos de unos títulos cuyos autores eran bien conocidos dentro del mundillo superheróico de Marvel y DC pero que poco tenían que ver con el modelo de "obra por encargo" habitual  en las dos superpotencias americanas.

Las premisas, sencillas en apariencia, prometían cómics entretenidos y eran las siguientes:

-CARTA 44: "Es el primer día de Stephen Blades como presidente de los Estados Unidos de América y hay mucho trabajo por hacer: crisis económica, guerras en marcha y un sistema sanitario a punto de desmoronarse. Pero todo eso tendrá que esperar. Una gran verdad le será desvelada en la carta que le ha dejado su predecesor: hace siete años la NASA descubrió presencia alienígena en el cinturón de asteroides, pero ha sido mantenida en secreto.

Una misión con nueve astronautas se encuentra en estos momentos de camino al extraño objeto. Su misión: descubrir de qué se trata. Su destino: incierto. Stephen Blades es ahora el hombre más poderoso de la Tierra. Pero solo de la Tierra."

 

 

-CLASE LETAL: "Es 1987 y Marcus López, un adolescente sin hogar, no tiene razones para seguir viviendo. Pero un día una chica misteriosa le propone que entre en la escuela Kings Dominion de Artes Letales. Un lugar clandestino y brutal adonde los reyes del crimen mundial mandan a sus hijos para formarlos como expertos asesinos. Aquí el asesinato es un arte y matar una asignatura más a dominar."

 

A priori, e incluso tras leer el primer episodio de cada una, Carta 44 era la que mejor sabor de boca dejaba al mezclar política y ciencia ficción, dos temas muy prolíficos en el mundo del cine y la televisión pero que pocas veces se desarrollaban convenientemente en un medio como el cómic (con permiso de Ex machina;). Quizás Clase Letal parecía un simple cómic de escuela de asesinos en el que el primer número ni siquiera pasaban de la típica presentación de personajes en la que el protagonista, desechado por la sociedad, acaba siendo "elegido" para entrar en esta escuela secreta y elitista.

Incluso la presentación de ambos cómics, una vez publicados los tomos de Norma que contenían los 6 primeros números de cada serie, hacía que tus ojos (y manos) se fuesen directamente hacia el de Carta 44, con una portada genial (como hacía tiempo que no se veían) en la que el uso de brillos simulando el tener una auténtica carta estelar entre tus manos le daban un plus de frikismo que la sencilla edición de Clase letal no podía igualar.

Y sin embargo, un pequeño subtítulo ("1987. Una juventud Reagan"), seguía despertando la curiosidad ante ese cómic de asesinos con una sencilla portada azul, negra y blanca...

Y llegó el momento de leerse ambos cómics y descubrir que Carta 44 era todo lo que prometía su primer capítulo y más. Un cómic adulto, muy entretenido, con unos cliffhangers que te dejan siempre con ganas de seguir leyendo y con una combinación muy acertada de politiqueo, misterio y ciencia ficción espacial.

Un cómic que poner en la parte superior de nuestra "montaña de cómics" y cuyo segundo número esperaremos con ilusión, ideal para recomendar a cualquier lector habitual y no habitual de cómics y que podéis encontrar en nuestra web:

http://greyhskullonline.com/index.php?option=com_virtuemart&view=productdetails&virtuemart_product_id=1142&virtuemart_category_id=524

Pero entonces retomamos el cómic de Clase Letal, con el recuerdo que  nos dejó la lectura de su primer capítulo en mente y nos encontramos con una introducción de un tal David Lapham (;)) en la que no solo ensalza el cómic que vas a leer y a sus autores, sino que además recuerda sus vivencias en su época de instituto como uno de los puntos fundamentales a la hora de disfrutar de la historia. Un punto que en el primer episodio del cómic (o al menos en su primera lectura del mismo), nos había pasado totalmente desapercibido por el simple hecho de que el protagonista ni siquiera llegaba a entrar en el mismo hasta la última página del cómic.

Y comenzamos a leer el cómic y nos damos cuenta de que no podemos dejar de leerlo, de que la combinación de guión, dibujo, color y composición de página es algo totalmente diferente a lo que suele verse en un cómic mensual de superhéroes. Comienzas a darte cuenta de esos pequeños detalles que denotan un trabajo de calidad y que destilan las cosas hechas con mucho corazón. Detalles que no nos gustaría spoilear, pero que merecerían todo un comentario de texto de los mejores momentos del cómic y que son muchos más de los que creías que ibas a encontrar. Y cuando terminas el tomo, te encuentras con otra cosa poco habitual en el mundo del cómic... un epílogo firmado por el guionista del mismo, en el que te cuenta por qué quiso realizar este cómic y por qué ambientarlo en 1987. Porque a veces un buen prólogo te anima a darle una oportunidad a un cómic, pero un buen epílogo se vuelve el elemento diferenciador a la hora de dejarte no solo con ganas de comprarte el segundo tomo de la serie, sino de volver a releer el primero (algo cada vez más difícil e inaudito en el universo comiquero en el que cada mes se editan más de 100 novedades distintas).

Así que hoy inauguramos una nueva sección en nuestra web, "¿qué regalar a un amante de la acción?" en la que nuestra primera recomendación será Clase Letal:

http://greyhskullonline.com/index.php?option=com_virtuemart&view=productdetails&virtuemart_product_id=1177&virtuemart_category_id=548

Y al menos permitirnos despedirnos con un spoiler, las palabras finales del epílogo de Rick Remander: "Resulta difícil creer que hayan pasado 27 años desde 1987. Menos mal que nunca he crecido, ya que si no, ahora podría sentirme muy viejo."